Oración a Cristo Doliente

No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido; ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévanme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera; pues aunque cuanto espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera.  Amén.

¿Te Gustó Esta Entrada? ¡Compártela en las Redes Sociales!

 
 

Oración a la Santa Cruz

Por los caminos en que penamos, ¡qué paz se siente, Señor, Dios mío, cuando avistamos tu santa Cruz!

Cuando las altas cumbres pisamos, siempre sabemos, Señor, Dios mío, que encontraremos tu santa Cruz.

 

Mas cuando al cielo, por fin, vayamos, entre esplendores, Señor, Dios mío, comprenderemos tu santa Cruz.


¿Te Gustó Esta Entrada? ¡Compártela en las Redes Sociales!